miércoles, 14 de abril de 2010

Susurro

“y soy un paria
que apenas tiene una capa…
venga, forzado, a cantar cosas de poca importancia!”

León Felipe


Deja que se repita en mis branquias gélidas
La posibilidad de oírte susurrar
esa cancionsita para niños de una cantante extraña
que bien podría ser de Parral o de Génova o de Buenos Aires
A ver si sale una nota afinada
a la hora que tenga que dispararme.

Pero no te tapes la boca con tu silencio geométrico,
qué edad esta de mirarse con ganas
de ruidos lejanos y sorderas íntimas.

Deja de vaciar la mochila que cargo
Ya es suficientemente estúpido llevarla
para que vengas a hacer espacio para meterte
Toda la historia de mi vida va adentro con forma
de papeles mal escritos; mochila invisible.

Soy tan insignificante como se puede
Tu susurro de verdades
lo confirman tirando de mi polera
con el dedo más chico de la mano más chica imaginable.

Así
Esta tarde me dan unas ganas horribles de quemar
todos los poemas que he hecho o pintado
pero ¿cómo? Si aun no he escrito lo suficiente
para esforzarse en encender un fósforo
y sentir que valió la pena la hoguera.

Escribo tan poco que siento
la necesidad de escribir cosas importantes
la historia de un avión o un planeta o una galaxia arremolinada
Pero otra vez termino escribiendo de cuántas posibilidades
tengo de que susurres tímidamente en mi oído
esa cancionsita para niños
de una cantante desconocida, exiliada, lejana o muerta
que, mientras me acodo a mirar a la gente de la tarde,
creo que bien podrías ser tú
creada por mi precaridad.